lunes, 22 de diciembre de 2008
"TE AMO"... ¿Censurado?
lunes, 1 de diciembre de 2008
ABRAZATON 2008
jueves, 2 de octubre de 2008
¿qué sentirá?
¿Cómo puedo saber si lo que siento es comprendido?,
aveces es muy cariñoso
y ocasiones se vuelve esquivo.
Espera de mí el primer paso,
en palabras, un beso o abrazo,
no comprende que me atemorizo
al pensar que no siente lo mismo.
Su recuerdo esta en todo momento
y aguardo nerviosa al oirlo,
más no sé si realmente me quiere
de corazón o como amigo.
Aguardo aquel fuerte abrazo
y su voz susurrando a mi oído,
confesándome lo que siente
sin temor y sin prejuicios.
Karen M. Ortega Abarca, Chilena
jueves, 21 de agosto de 2008
LA TIERRA SUFRE
* El problema (ojalá con fotografías y/o estadísticas)
martes, 22 de julio de 2008
Rodrigo Leonidas Lazo Perez
* Unos ojos inocentes y una hermosa mirada,
y un collar que para los grandes no significaba nada,
tan solo eso y tu sonrisa bastan,
para confesarte que te llevo aquí en mi alma.
* El enamorarse no son solo besos y abrazos,
ni tenerte todo el día a mi lado,
solamente es quererte como yo lo hago,
sin que nadie sepa que en mi corazón te tengo un lado.
* Nadie podrá entender que mi corazón sufre por tí,
pero tu recuerdo fresco y puro
seguirán haciéndolo latir.
* Cada estrella que hay en el cielo
brilla menos que una lágrima,
y su belleza no supera en nada
a lo que te extraña mi alma.
* Dime que si estuvieras junto a mí
me cuidarías y me querrías,
pero aunque no estes en mi vida
desde el cielo sé que me miras.
* Si por cada lágrima que por tí derramo
se cayera sin remedio una estrella,
en el cielo no quedarían más luces
que la luna y el sol.
* Por favor cuídame mucho
y no me dejes sola en ningún momento,
por que yo sé, confío y siento,
que mi ángel de la guarda eres en este momento.
Rodrigo Leonidas Lazo Pérez
eres un hermoso ángel en el cielo
Karen M. Ortega Abarca, Chilena
jueves, 17 de julio de 2008
VIDA DE ARTISTA
oscura y vacía,
que falsas luces ilumina
al subir a la tarima.
Amistades mal avidas,
interesadas y cretinas,
que re rinden pleitesia
si te encuentras en la cima.
Tu vida ya es de todos,
los rumores van creciendo
y al momento que no vendes
te olvidan por completo.
No comprenden lo que existe
detrás de cada artista,
como en cada persona
un corazón que palpita.
Karen M. Ortega Abarca, Chilena
lunes, 30 de junio de 2008
LO QUE NO SE VE

En ocasiones
quien más ríe, llora por dentro,
quien se entrega, espera recibir,
quien aconseja, aguarda un consejo,
quien escucha, necesita ser oído,
quien da amor, se siente solo,
quien se oculta, ansia ser hallado,
quien es seguro, oculta su temor,
quien protege, se siente indefenso.
en la oscuridad de la noche,
en la soledad de la habitación
en el escondite que procuran las sábanas…
caen las lágrimas
escucha la almohada
se remece la alcoba
se mojan las sabanas
con los sentimientos que afloran
con lo que nadie miraba
dentro de esa perfecta persona
que aparenta no necesitar nada...
Karen M. Ortega Abarca, Chilena
sábado, 28 de junio de 2008
Un sábado de abrazos...

jueves, 26 de junio de 2008
CUENTO DEL HADA Y EL JUGLAR... VI parte y final
Le lanzaban flechas y una le había dado con certeza, con lo que se precipitó del caballo. Sus perseguidores al pensarlo muerto se devolvían seguramente al castillo.
El yacía tendido en el suelo, al parecer muerto… corrió tan rápido que parecía que volaba. Pero era así, verdaderamente volaba, tal vez con la desesperación habían terminado de crece sus alas o tal vez fue el amor. Llegó a él lo tomó entre sus brazos y lo apretó hacía su pecho y comenzó a llorar. En ese entonces comenzó a abrir los ojos y se incorporó lentamente parándose.
Por fin el amor había vencido.
Con las manos se tomaba la cabeza y la miraba atónito. Krístal no entendía el por que de su actitud, ¿habría sido muy fuerte el golpe? o tal vez era por sus alas. Se abalanzó sobre él para poderlo abrazar y besar, pero sus brazos lo traspasaron. De pronto se dio cuenta… con las alas la transformación había finalizado, ya era un hada, un ser de energía. No lo podía tocar.
Él que aun no entendía lo que sucedía la miraba perplejo, pero ya no había nada que hacer. Se lo habían advertido, la luz no detiene su camino.
Mientras aclaraba el día ella se desvanecía igual que su voz, pero le alcanzó a decir “hazte uno con la naturaleza” mientra su cuerpo y voz se esfumaban. Él la miraba y las lágrimas recorrían su rostro. No podía ser así, su bella dama ya era un hada. Tal vez nunca más la volvería a ver y su corazón volvería a estar solo.
Nunca más fue el mismo, se sentaba horas enteras a mirar el bosque o cobijarse bajo el gran árbol que había sido su lugar de encuentro y albergue de tan bellos momentos. Esperaba que ella viniera y atravesara una de esas arboledas para estar con el y poder ser felices… pero no fue así.
Seguía esperando y ella desde la inmensidad de la nada, de la naturaleza que tanto amaba, lo miraba con tristeza. En las noches entonaba un lastímero canto. Decía…
http://yiyaortega.blogspot.com/2008/05/nada-mas-solo-aire.html

Tal vez algún día el entienda lo que Krístal le quiso decir… se entregue de corazón a la aurora y pueda transformarse en un ser elemental. Para que con una rosa blanca llegue a ella y le declare su amor y asi vivir por siempre unidos, jugueteando sobre el agua, enviándose canciones con el viento, abrazándose y siendo felices.
Ya no dependía de ella, sino de él. Cuando ambos conocieron el verdadero amor, él no se atrevió a que fuesen felices.

Fin
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
Por:

Karen M. Ortega Abarca, Chilena (2008)
domingo, 22 de junio de 2008
CUENTO DEL HADA Y EL JUGLAR... V parte

Le decía todo lo que sentía… se le veía triste y hablaba solitariamente.
- ¿se acordará de mi?, ¿entro en sus sentimientos o al menos en sus pensamientos?
Oh amiga luna, ¿será mi acertijo o mi respuesta?, ¿un lapso de tiempo o todo mi futuro?
¿mi ilusión o mi amor?, ¿mi mentira o mi verdad?, ¿solo un sueño o mi realidad?
¿solo habitará en mi mente o yo también en la suya?
¿estaré en su corazón como ella esta en el mio?
Quisiera saber la respuesta, para seguir soñando o despertar de este dulce y cruel sueño.
En eso, drogan entró y comenzó a revolotear en círculo sobre el. Después de quedar perplejo por un momento con este inusual encuentro, reaccionó… Debía ser un enviado de su dama, ya que no encontraba otra respuesta para que tan bello ser lo buscara.
- Dragón – dijo dirigiéndose a el.
- Vuela hacia Krístal y dile que esta misma noche, cuando todos duerman, huiré sigilosamente. Dile que volveré y me quedaré con aquel amor y estaremos juntos por toda la eternidad. Si ella te ha mandado a mi, es por que desea verme tanto como yo. Porfavor vuela raudo y dile que me espere a la entrada del bosque al amanecer. Y ahí veremos que hemos de hacer para ser felices.
Drogan voló lo más rápido que pudo, tenía que llegar con esa importante donde su amiga. Krístal esperaba ansiosa y no podía más con la incertidumbre que la aprisionaba. ¿Estaría muerto?, ¿qué más podía suceder en su vida?. Miraba al cielo y suspiraba, pensando si lo volvería a ver. Deseaba sus alas para poder volar a sus brazos, mirarlo a los ojos y estrecharlo en un fuerte abrazo, robando quizás un beso con sus inmaculados labios. Cada segundo se hacía eterno en su ausencia y aquel latido presuroso se hacía cada vez más fuerte en su corazón, el cual trataba de arrancar de su pecho para salir a su encuentro. Sus pensamientos solo se dirigían a él y en sus
sueños a veces tan reales imaginaba su encuentro, y una gran felicidad consoladora llenaba su pequeño corazón. Se encontraba más distraída que de costumbre, inusualmente feliz pero triste a la vez, sin saber cual era el motivo de aquel sentimiento tan extraño.
En ese momento, Drogan llegó y le comunicó todo lo sucedido y el mensaje que le había dado aquel juglar. No podía más de regocijo pero al mismo tiempo sintió temor, si lo pillaban el desenlace sería fatal.
Sabia que algún día estaría junto a él y le rogaba a la luna, férrea y lejana consejera de ambos, que iluminará su camino para apresurar su llegada y que pidiera al padre tiempo detenerse en ese momento, para que fuese eterno.
“Oh noche majestuosa que en tu manto ocultas mis lágrimas de tristeza por su ausencia y las sonrisas de alegría por su recuerdo, os pido humildemente aceleréis tu camino para dar paso a la aurora, madre mía y colaboradora de mi amor, para que mi amado no se pierda en vuestro manto y llegue pronto a mis brazos, que no tocaran nada hasta su llegada” rogaba la dama. Pero la noche implacable, hacia caso omiso de sus súplicas y se mantenía intransigente. Y en ocasiones parecía alargar más aun su estadía, por se hacia eterna la espera de su llegada.
Krístal, ya no soportaba la soledad, no quería estar mas sola por que sabía que existía alguien que robaba sus sueños y era de carne y hueso, no una simple ilusión.
Apenas y aclaraba el día cuando se fue a la entrada del bosque a aguardar a su amado juglar, miraba hacia todos lados esperando divisarlo y salir a su encuentro. Pasaba el tiempo tal vez minutos o tal vez horas… lo que fuese para ella se hacía eterno.
De pronto lo diviso, se aproximaba velozmente en su caballo. ¡Que emoción! Por fin la alegría se acercaba, pero…
jueves, 19 de junio de 2008
CUENTO DEL HADA Y EL JUGLAR... IV parte
Un día que el joven juglar llego antes de que apareciera Krístal, comenzó a hablar solo ignorando que el gran árbol lo podía escuchar todo lo que dijera.
- ¿donde estará mi bella dama que aun no se aproxima? - Y exclamó
Hemos dormido bajo las estrellas, contado nuestras alegrías y tristezas, nuestros sueños y temores, compartido el trinar de las aves y los paseos por los bellos parajes del bosque, por primera vez me siento tan regocijado de felicidad. Conocí el deleite sin probar el néctar de sus labios,
¿Por qué no habría querer extasiarme con el bendito sabor de un sutil beso?
A la distancia la vio y guardo silencio. Se ruborizo como si ella lo hubiese escuchado.

Pero no sabia la tristeza que los embargaría a ambos.
Pasaron una hermosa tarde, tan bellísima como lo venían disfrutando los últimos días, pero al día siguiente no volvió.
Ella no entendía lo que sucedía, ¿qué habría hecho mal?. Tal vez este joven había encontrado otro mujer y se había ido con ella, tal como se lo habían hecho anteriormente. No era posible que la vida le entregara así de fácil tal felicidad, por lo menos no a ella.
Escucho un galope solitario que se aproximaba a lo lejos, corrió a su encuentro pensando que era el juglar que la venia a visitar y así poder despejar cualquier duda de
Soledad o traición que pudiese venir de su parte. Pero no, era solo su caballo. Algo había pasado, lo acariciaba y le hablaba desesperada preguntándole que le sucedío a su caballero.
De la montura colgaba una orden real, la cual decía que todos los varones debían presentarse de inmediato en el castillo, la guerra era inminente y arriesgaba pena de muerte quien no se enlistase en las filas.
Rompió en llanto, tal vez nunca más lo volvería a ver. Era muy probable que no volviese con vida de las cruzadas.
Estaba muy triste por su partida, la espera se hacía agónica e interminable.
El viento golpeaba los arbustos y ella volteaba sonriente por si era el que venia a buscarla, pero al darse cuenta que no era así mas lo añoraba. Se batía entre la incertidumbre de lo que sucedería con él y si se justificaba o no su preocupación ya que no sabía los sentimientos que tenía hacia ella.
Lo que no sabía es que él se había cautivado tanto desde el momento que la conoció, que como una cruel trampa del destino no sabían lo que sentía el uno por el otro.
La tristeza y soledad de corazón, solo daban paso a la peor alternativa… el desamor.
Comenzó a llorar de desconsuelo sin saber lo que sucedía, si sería un amor correspondido o no… y de ser así ¿lo volvería a ver?.
El gran árbol la miró con ojos compasivos y le contó lo que le oyó decir el día anterior a que dejase de asistir a su diario encuentro. En ese momento algo ardió en su pecho, sí… lo acababa de asumir, era amor.
Pero… ¿Qué podría hacer ahora?.

Aquella joven le había hecho sentir al juglar lo que nadie aun había podido pero tenía tanto miedo de entregarse a ese impenetrable corazón. La extrañaba y no podía comprender por que la necesitaba tanto, era algo mágico y anhelaba volver al bosque donde la vio por primera vez. Pero no podía. Se alistaba para la lucha y la duda no lo dejaba ver más allá.
Vagaba por los rincones de aquel enorme y solitario castillo donde muchos habían sido convocados. Los suspiros de aquel noble juglar se perdían en la inmensidad de las altas y frías murallas.
Krístal acudió presurosa donde un dragoncillo, que si bien era muy pequeño, destacaba de los demás por su astucia. Ella era gran compañera de diversos juegos y ahora acudía donde el a pedirle ayuda.Por favor, busca a mi juglar y dime como esta, quiero saber como y donde se encuentra. Quiero correr a sus brazos, deseo estar cerca de el, por fin encontré el amor y no lo quiero perder.
Drogan, fue de inmediato en raudo vuelo a buscarlo. Al cabo de unas horas lo hayo.
Se encontraba caminando… ido y lo escucho hablarle a la luna, esperando vagamente alguna respuesta de su parte…
… continuará
Karen M. Ortega Abarca, Chilena